Pocas son las veces en que nos quedamos a solas y en silencio ¿no es verdad? ¿Y qué ocurre entonces? Al princípio creo que la mayoría de nosotros se siente un poco incómodo...la falta de costumbre, quizás. La quietud y el silencio no están asociados al sosiego, sino al aburrimiento , a la apatía o a la enfermedad. Sin embargo, si alguna de las veces que nos toca, por voluntad propia o por las circunstancias , quedarnos quietos y en silencio, como aguardando, observaremos que transcurridos los primeros minutos infructuosos de búsqueda de algún quehacer o pensamiento con los que ocupar el tiempo, ocurre algo...
algo misterioso que no he de revelar.


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